El origen de una villana siempre a la Moda: Cruella De Vil

Fabiola Aguayo

En los últimos años Disney ha apostado por los live action, trayéndonos entregas como: Aladdin, Mulan, El Rey León, La Bella y la Bestia, y El Libro de la Selva. Pero sin duda una de las más destacadas dentro del campo es Maléfica, pues explorar y adentrarnos en la historia desde el mundo de los villanos, de sus orígenes, siempre resulta excitante. Y ahora es el turno de una célebre villana que siempre viste a la moda: Cruella de Vil.

La nueva entrega, dirigida por Craig Gillespie y protagonizada por Emma Stone, ya está disponible en cine desde este 27 de mayo. También podrás disfrutarla en Disney Plus desde el 28 de mayo con prime access. Pero si prefieres esperar, la película estará disponible sin costo alguno en la plataforma a partir del 16 de julio.

Ya hemos visto anteriormente una Cruella de carne y hueso en 101 dálmatas (1996) y 102 dálmatas (2000), donde el personaje de Cruella es encarnado por la maravillosa actriz, Glen Close. Ambas se apegaban a la historia animada, sin embargo la nueva entrega apuesta por mostrarnos y ahondar en los orígenes de esta icónica villana alejándose bastante de la historia que ya hemos visto en los proyectos anteriores.

Esta obra nos sitúa en la década de los 70 y nos presenta la historia de una joven estafadora llamada Estella, narrando los acontecimientos que la llevan a sacar a relucir su lado malvado y convertirse en la infame villana del clásico de Disney.

Estella es inteligente, creativa y está decidida a trabajar en la industria de la moda con sus propios diseños. Sin embargo, la cosa no es tan fácil. Pues llama la atención de la Baronesa Von Hellman (Emma Thompson), una aterradora, elegante y despiadada mujer que es una leyenda de la moda en Londres.

Cabe mencionar que lo que más destaca la película es la actuación de Emma Stone junto con el magnífico trabajo de su antagonista Emma Thompson, que juegan un papel importante para mostrar con eficacia la transformación de Estella a Cruella. También cabe destacar el notable trabajo de diseño de vestuario, que ha posicionado a la obra como la sucesora de El diablo viste a la moda.

Es una película de acción, thriller y comedia negra. El interés logra mantenerse a pesar de durar un poco más de dos horas. Y es que aquí se quiere contar mucho pero el ritmo se ajusta acorde a cada momento, además de tener un gran espectáculo visual. Es atrevida, oscura y extravagante: un cuento de hadas digno para una villana.

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