default-logo

De entre el bullicio, utopías

Zuri Grace Bretón

Pareciera que regresamos a 1969, los estadounidenses hacen historia en la exploración espacial, mientras en sus propias tierras las calles están convulsas bajo los gritos de la comunidad negra que ha sido históricamente oprimida por más de 400 años. La diferencia es que ahora las consignas tienen otro nombre, pero el acto, es el mismo. Se exige justicia ante el más reciente acto de brutalidad policial que cobró la vida de George Floyd el pasado 25 de mayo reviviendo con una fuerza impresionante el movimiento #BlackLivesMatter en todo el mundo. Por supuesto, a nadie le sorprende la respuesta represiva que tuvo el presidente Donald Trump ante las multitudinarias protestas que estallaron a lo largo y ancho de su país.

Cuando los saqueos comienzan, los disparos comienzan”, fueron, entre otras igual de indignantes, las palabras que dicho presidente dedicó a los manifestantes a través de su polémica cuenta de Twitter. Claro que éstas fueron criticadas por amplios sectores de la sociedad que son muy vocales en cuanto a su postura anti-Trump, entre ellos, notables celebridades.

Cartón Caricatura

Sin embargo, no olvidemos que el ex-magnate ha mantenido desde su campaña presidencial una clara estrategia de comunicación, hablarle directamente a su base, aprovechando el eco que causa su controversia para ampliar su discurso y así polarizar una sociedad de por sí fracturada. Donald habla con las palabras que sus propios simpatizantes piensan, pero temen decir en público, se dirige a esa mayoría silenciosa, xenófobos de clóset, que le dieron la victoria en los comicios en 2016 y que peligrosamente se perfilan para volver a hacerlo este año.

Es decir, todo el acto montado por el presidente estadounidense tiene un trasfondo político y sigue una clara estrategia con vistas a las próximas elecciones de noviembre. Si sus nexos con el tratante y pedófilo Jeffrey Epstein, las acusaciones de solicitar espionaje en contra de su oponente (que lo llevo al proceso de Impeachment), o sus múltiples declaraciones misóginas y racistas, no lo han debilitado, es poco probable que la reciente opresión a las protestas del #BlackLivesMatter lo logren…aunque por lo menos nos quedaremos con la bonita imagen de postal de la Casa Blanca apagada con el presidente en su búnker, refugiándose del pueblo furioso que rondaba su morada.

Foto: Pixabay

Y aunque quizá esté de más hacer la aclaración, parece que muchos aún necesitan el recordatorio de que la brutalidad policial y el racismo (o pigmentocracia) no son fenómenos exclusivos de nuestro vecino del norte, sino que son asuntos globales, que por cierto, están más que latentes en nuestro país.

Para muestra un botón, a raíz del llamado a justicia para George Floyd, las redes sociales mexicanas revivieron el caso de Giovanni López, un jalisciense de 30 años que fue asesinado, presuntamente a golpes, en custodia de la policía municipal de Ixtlahuacán de Membrillos el 4 de mayo. Inspirados por las manifestaciones gringas, se convocaron marchas tanto en CDMX, como en Guadalajara, ¿el resultado?, seis jóvenes de entre 18 y 25 años detenidos en la capital de Jalisco, con uso de la fuerza excesivo. Mismos que permanecieron en custodia policial por más de 60 horas y fueron usados como estandarte de la mano dura del gobernador Enrique Alfaro.

Lamentablemente, no sólo tenemos en común con Estados Unidos el racismo y la brutalidad policial, sino también, la estrategia de polarización usada por los presidentes de ambas naciones que se encuentran en una eterna campaña electoral. Y es que, no lo digo con afán de ofender a los seguidores incondicionales de AMLO, por el contrario, con mucho pesar he de reconocer que hay algunas coincidencias innegables en la retórica usada por los dos mandatarios.

Si bien, los principios o estandartes de cada uno difieren bastante, la técnica demagógica está presente. Y no es que quienes cuestionan la postura polarizante de nuestro presidente exageren, tan sólo esta semana López Obrador aseguraba que “No hay para donde hacerse, o se está por la transformación o se está en contra”, este discurso bajo el cual sólo quienes se alineen y aplaudan todos sus proyectos buscan el bien del país y quienes lo cuestionen (ya sean políticos o medios), son enemigos, es por demás anti democrático, pues la oposición es parte inherente e indispensable de una sociedad que vive en democracia.

Por si fuese poco, recientemente sugirió que bajo su visión de “no medias tintas”, se deberían de instaurar en México únicamente dos partidos (precisamente como en EUA), el Conservador y el Liberal. Por supuesto que él se apunta del lado de los liberales, a pesar de sus alianzas con un partido evangelista, las concesiones radiofónicas dadas a grupos religiosos y el empoderamiento y negocios otorgados a las Fuerzas Armadas.

Cartón Caricatura

La necesidad de imponer agenda para desviar la atención pública de los graves problemas que atraviesa el país, lo llevó este martes a denunciar, a través de un documento de dudosa credibilidad, un nuevo complot en contra de la 4T, con el que asegura que todos sus opositores se han unido y organizado bajo el Bloque Opositor Amplio, BOA, con la finalidad de revocar su mandato en 2022 y quitarle la mayoría a Morena en la cámara para 2021.

AMLO fue una excelente figura de contrapeso al poder durante 18 años, la imagen (real en su momento) de luchador incansable y mártir de la democracia finalmente rindieron su fruto hace 18 meses, pero parece que las buenas intenciones y sus proyectos de rescate de nación no han tenido los efectos deseados y ante el peligro de la crítica, acude a reciclar la bandera de ‘La Mafia del Poder’ y rebautizarlos ahora como ‘La Mafia de la Oposición’.

Cartón Caricatura

Tristemente, el complot que en algún momento fue legítimo, se reinventa en estos días en forma de estrategia para su nueva campaña electoral, pareciera que AMLO se siente más cómodo en la piel del mártir, que en la del responsable de hacer avanzar al país como lo prometió a millones. En sus propias palabras asegura que hasta se divierte “dando a conocer esto porque piensan que nadie lo va a saber. Ahora las cosas en México afortunadamente se saben antes de que sucedan”, bien, pues quizá le resulta menos “divertido” usar el valioso tiempo de la mañanera para abordar otros asuntos de mayor relevancia que sí están sucediendo hoy, como por ejemplo, los 12 millones que, de acuerdo al INEGI, han caído en el desempleo a raíz del COVID-19 o el aumento de la violencia, inseguridad y feminicidios en todo el país en últimas semanas, temas que a muchos mexicanos nos resultan bastante más apremiantes que un documento del cual, dicho por él mismo, ni siquiera se conoce su origen o autenticidad, en el que se revela que la oposición conspira para, precisamente hacer lo que le corresponde a la oposición, señalar las deficiencias del gobierno.

En fin… no se olviden de que la pandemia aún no pasa y si no tienen una verdadera necesidad de salir, es mejor permanecer en casa a presenciar este circo.

Cartón Caricatura


Relacionados