Ken Smith, los Candiani y la empresa CLADSA (2a Parte)


Adrián Gundislav – Historias del Doblaje

En Busca del Doblaje

Hoy continuaremos con la segunda parte de la historia de la empresa CLADSA. A pesar de haber perdido competencia conforme el paso de los años y las intrincadas; a veces injustas y traicioneras negociaciones empresariales, la casa de doblaje del señor Ken Smith quedó en la memoria colectiva de las masas latinoamericanas gracias al brillante trabajo de sus actores, en series como Lassie, Los Tres Chiflados, Looney Tunes, Intriga en Hawaii y El Virginiano. La parte final de la odisea de Ken Smith y CLADSA.

Si te perdiste la primera parte:

Como hemos visto en la columna anterior, tras la dimisión de Tony Carbajal como asociado de los hermanos Candiani en la naciente empresa CLADSA, su lugar fue ocupado por el locutor y empresario Ken Smith. Esta nueva asociación, tristemente, tampoco duró demasiado, ya que a la par de operar la empresa CLADSA, los Candiani habían iniciado un nuevo y ambicioso proyecto del doblaje de voz, adquiriendo un inmueble en la calle de Oruga, al sur de la ciudad de México. Y como atrevidos y arriesgados empresarios que fueron, algunas de las series que se doblaban en los estudios CLADSA, empezaron a ser desviadas por los Candiani, no sólo a la nueva ubicación antes mencionada, sino también a una pequeña empresa, de nombre Audiovicentro, propiedad de un médico y empresario de doblaje, el señor Luis David Grajeda. La reacción de Ken no se hizo esperar, tras enterarse de la que el percibió como una traición de sus asociados, los demandó por daños.

No se sabe con exactitud qué resultó de la demanda, aunque es muy posible que el señor Smith la haya ganado, ya que, poco después del conflicto legal, Ken obtuvo un terreno ubicado en la calle de América 173, en la delegación Coyoacán, donde inició la edificación de unas nuevas y especializadas instalaciones para la empresa CLADSA, ahora con él como único dueño y gerente. El inmueble entre otras cosas, contaba con cubículos especializados para labores técnicas como edición, traducción o adaptación, un estacionamiento interior y otro exterior, un restaurante, un amplio patio central, un sótano y lo más importante: las salas de grabación, aisladas acústicamente por un barda de tres metros de alto que se extendía por la parte trasera de éstas. Ken Smith plasmó gran esfuerzo y meticulosidad en el diseño de este edificio, que era el primer edificio en México dedicado por completo al fin del doblaje de voz.

Además de los actores ya mencionados en la columna anterior, no tardarían en integrarse nuevos talentos, como siempre, emergidos del teatro, la tv, el cine o la radio. Entre ellos destacan la primera esposa de Narciso Busquets, Caritina González , el matrimonio compuesto por Ismael Larumbe Sr. y Amparo Garrido; Fernando Rivas, Emilia Carranza, Polo Ortín y su mujer, Olga Rinzo; la cubana Nelly Sálvar, Víctor Guajardo, el mismo Narciso Busquets, Quintín Bulnes, Jorge Martínez de Hoyos, Oscar Morelli, los españoles Alberto Pedret, Rubens Medel, Antonio Monsell y Carlos Petrel, Eduardo Castell, Jorge Arvizu, Omar Jasso, Héctor González Dueñas (el creador de Kalimán). Armando Coria Sr., Luis de Alba (el hoy afamado comediante), Rosa Loperena, Eduardo Tejedo, Guillermo Romo, Carlos Pouliot, Antonio González, Emilia Carranza, Ignacio Caballero, Fernando Rivas Salazar…

Además de la serie Lassie, se doblaron programas como Furia (1955), con Peter Graves, doblado por Ignacio Caballero; Alfred Hitchcock presenta… (1955) con la voz de Miguel Ángel Ferriz, Intriga en Hawái (Hawaiian Eye, 1959-1963), con Robert Conrad, en la voz de Miguel Córcega y con Connie Stevens, doblada por Amparo Garrido; El Virginiano (The Virginian, 1962-1971), con las voces de Carlos Petrel, como el Virginiano, Salvador Nájar, como el Trampas y Guillermo Romo, como el Juez Henry. También se realizaron proyectos como Los vengadores (The Avengers, 1961-1969), con Guillermo Portillo Acosta como John Steed y Dulcina Carballo como Emma Peel; Dusty´s trail, re-titulada en 1977 como The wackiest wagon train in the west, y traducida al español como El azote del Oeste, con Salvador Nájar y la imagen de Bob Denver. La voz de Víctor Guajardo animaba la imagen de Forrest Tucker y la del vaquero Cheyenne en las series del mismo nombre. Quizás las series más famosas doblabas en la empresa del señor Smith hayan sido en primer lugar, Los Tres Chiflados, con las voces de Polo Ortín, Roberto Cardín y Juan José Hurtado como Larry, Curly y Moe respectivamente, con la narración de Ken Smith. Más tarde se integraría Julián de Meriche para dar voz a Shemp.

La segunda serie, o quizás la serie de cortos animados que alcanzó gran popularidad en México y el resto de América Latina, con trabajo de doblaje de CLADSA, fueron los cortos de los años cincuenta de la franquicia Looney Tunes de Warner Brothers, los que en la actualidad son considerados los mejores y más recordados en toda la historia del conejo Bugs y su pandilla, en gran parte gracias al fresco y extraordinario trabajo de sonorización que realizaron veteranos actores y comediantes como Francisco Müller quien prestó su voz al irascible Sam Bigotes, Juan José Hurtado y Quintín Bulnes quienes le dieron voz a Quique Gavilán, al Conejo Bugs y al cerdito Porky; el famoso director y actor de comedia de ficheras Victor Manuel Castro, quien le dio su voz al neurótico Pato Lucas y el excelente comediante Omar Jasso, apodado el Mocosón, quién caracterizó al gato Silvestre. Y en tercer lugar, en las salas de CLADSA se dobló la popular caricatura de los años sesenta, La Pantera Rosa (1969) con Carlos Riquelme como la voz del Inspector Clouseau y José Luis Moreno López la de su asistente Deux Deux (Dodó).

Desgraciadamente, la feroz competencia entre los estudios de doblaje además de las maniobras monopólicas de algunos empresarios en el doblaje, terminaron por reducir la cartera de clientes de la empresa CLADSA, quien durante nueve años desde 1963 había gozado de éxito y prestigio entre los clientes que ofrecían sus programas televisivos a nuestro país. En 1972, Ken Smith, agobiado por las deudas y la mala administración, vendió su empresa a un personaje que, en próximas columnas, develaremos su importancia vital e histórica en el doblaje de voz. La construcción fue adquirida por el abogado, locutor y empresario judío Carlos David Ortigosa, quien lo transformó en la nueva sede de su empresa de doblaje, CINSA (Cinematográfica Interamericana). La suerte para Ken había cambiado, y ahora se dedicaría el resto de su vida a la locución comercial en radio, tv y cine, hasta su fallecimiento el 29 de enero de 1990, cuando el enfisema pulmonar apagó para siempre su voz.

Esperando que hayan disfrutado de nuestra columna, nos veremos la próxima semana con más Historias del Doblaje.

Fuentes

El doblaje de Voz, Salvador Nájar, 2007. Págs.: 380-391

 





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