R. K. Tompkins y Asociados: La expansión del doblaje (1a Parte)


Adrián Gundislav – Historias del Doblaje

En Busca del Doblaje

Rivatón de América fue una empresa fundada por extranjeros, el español Adolfo de la Riva y el americano Monty Kleban. Esto no sería del todo extraño durante los primeros años del doblaje en México, debido a la abundancia de empresarios y productores, sobre todo norteamericanos, que buscaban introducir las producciones de su país al jugoso e inexplorado mercado latinoamericano. En esta columna, repasaremos la historia de la segunda empresa de doblaje para televisión fundada en la ciudad de México: R. K. Tompkins y Asociados.

Los orígenes de la empresa Tompkins y Asociados se remontan a una de las grandes productoras de cine norteamericano, una de las ocho productoras más importantes de Holywood; Hablamos de RKO (Radio-Keith-Orpheum), creada en 1928. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, la RKO fue comisionada para realizar cortometrajes de propaganda para fomentar la política del Buen Vecino con México. Al terminar el conflicto bélico, la RKO estableció unos estudios cinematográficos en México, en sociedad con Emilio Azcárraga Vidaurreta, mismos que eran dirigidos por un ex militar aficionado al esquí, el cual será de vital importancia en esta columna desde este momento. Hablamos de Richard Kesley Tompkins, quien era sobrino de dos personajes sumamente importantes en el cine y la milicia estadounidense: Peter Rathvon, un ejecutivo de gran peso en la RKO, y Nathan Rathvon, militar veterano de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y la Guerra de Vietman.

Acompañado de su mujer e hijo, Richard llega a la capital mexicana en 1945 para desempeñarse como gerente de los recién fundados Estudios Churubusco, además de representante de la RKO en México. Durante su estancia en México, por orden del gobierno de su país, Richard funda en 1952 una nueva empresa: Dibujos Animados, S.A., que tenía por objetivo realizar cortometrajes animados de propaganda anticomunista, en la cual trabajaron animadores y dibujantes mexicanos. Aunque en dicha empresa se realizaron también comerciales animados mismos que fueron sonorizados en la empresa que estaba por surgir dos años más tarde.

En 1953, tras la extinción de la RKO al ser absorbida por la Paramount Pictures. La distribución de los cortos y películas de Disney quedó a cargo de la misma empresa del ratón Mickey. Para continuar con su conquista del mercado en español, decidieron echar mano de un actor y director veterano, ya conocido por nosotros, que había realizado hasta ese año la dirección de diálogos, traducción y adaptación para Disney: Edmundo Santos. Este ultimo se asoció con Richard Tompkins para fundar una nueva empresa de doblaje de traducción, la que ahora se encargaría de traducir y sonorizar en español los materiales audiovisuales de la empresa Disney. Richard Tompkins, su esposa Lillian, Peter Rathvon, Edmundo Santos y Julian Prauden fueron miembros de la asociación que dio lugar a la segunda firma de doblaje para televisión en México: R. K. Tompkins y Asociados, fundada en 1954.

Para realizar tan ambicioso proyecto, Edmundo Santos decidió llamar a una serie de actores que, con anterioridad tuviesen experiencia en el doblaje de voz, llegando a la empresa un grupo de actores que habían trabajado con la MGM entre 1944 y 1948, como parte del proyecto de doblaje de voz al español en la ciudad de Nueva York. Otros actores llamados por el señor Santos tenían experiencia más bien en cine, en radio o teatro. Entre los primeros actores que pisaron la empresa de los señores Tompkins y Santos estuvieron Estrellita Díaz, Dagoberto de Cervantes, el mismo Edmundo Santos, Guillermo Romano, Francisco Colmenero, Claudio Brook, Magdalena Ruvalcaba, Raúl Leonel de Cervantes, Juan Domingo Méndez, entre otros.

El plantel de actores era muy reducido en un inicio, dado que el doblaje de voz, como hemos mencionado en columnas anteriores, no era respetado ni valorado en la época. Fue el señor Dagoberto de Cervantes quién, llamando a una serie de actores novatos pero talentosos egresados del Instituto Nacional de Bellas Artes, dotó al doblaje de la empresa Tompkins y Asociados de una calidad no vista hasta esa época al doblaje de voz. Entre los actores que el señor de Cervantes trajo a la empresa, estuvieron Raúl Dantes, Rosa María Moreno, Beatriz Aguirre, Guillermo Aguilar, José Solé, entre otros. También entre las filas de la empresa de doblaje estuvieron actores tan destacados como Mercedes Pascual, Genoveva Pérez, Ofelia de la Fuente, Carmen Donadío, Carlota Solares, Fanny Schiller, Gloria Iturbe, Bárbara Gil, Miguel Córcega, Sergio Bustamante, Ernesto Camilli, Héctor Gómez, Ernesto Finance, Luis Manuel Pelayo, Carlos Rotzinger, Roger López, Rubens Medel, Alberto Gavira, y una jovencísima Blanca Sánchez.

Lamentablemente, el espacio de esta columna no nos permite continuar la rica y nutrida historia de una de las primeras empresas de doblaje televisivo en México. En la próxima columna, si usted nos lo permite, terminaremos de contar esta fascinante saga.
Sigue leyendo sobre la interesante historia de la empresa R. K. Tompkins y Asociados:
Fuentes

 


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