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Del tiempo y la ilusión

Ridículas Casualidades
Manuel Augusto

Cansado de gritar que nunca nada es suficiente
Me tiro sobre el pasto, y miro como gira el frente
Yo quiero que estés bien, aunque estés lejos y yo solo
No me preocupa el tiempo, porque soy un natural

Natural — Babasónicos

El tiempo se agota. Todos los minutos cuentan, cada segundo es indispensable. No es cierto eso que dicen de que el tiempo es solo una ilusión, es real. Está acabando conmigo, lo puedo sentir en cada poro, en el infernal tictac. Va tras de mí, me acecha; soy solo una liebre frente a su lobo, sus colmillos afilados brillan bajo la luz de la luna, y yo corro y corro, pero nunca es suficiente, nunca nada es suficiente, siempre está atrás de mí. No, no es una ilusión ni un alucín. El tiempo todo lo tumba, todo lo cambia. Avanza y devasta todo, como un huracán o un tren. Sí, un tren, y cómo puedo detenerlo si va a toda marcha y solo soy un humano, una liebre, una víctima de su irreversibilidad y de la destrucción a su paso.

Pero y qué si es cierto. Qué si en realidad es una ilusión, un reflejo, la terquedad de la condición humana de querer medir y controlar todo lo que nos rodea. Y si fuera cierto que no existe, que es solo un rellano que nos da descanso y, acaso, tranquilidad, un frágil soporte que se tumba sobre débiles pisos, una cama flotando en el vacío, un puente hacia la nada, por qué entonces los siento tan real, por qué puedo sentir sus colmillos en mi cuello, por qué puedo sentir su aliento respirando sobre mi hombro, como cuando el frío quema y el calor reseca todos los sentidos. Sería víctima de mi delirio y seríamos todos víctima de un espejismo colectivo. Como despertar en un sueño de demonios que a bocajarro apalean la subsistencia.

Si es una ilusión creada por mí, depende de la consciencia, del recuerdo y del paso del tiempo, por tanto, depende de mí, de mis recuerdos, de nosotros, de nuestros recuerdos, los que sobreviven, los compartidos y los olvidados. No somos víctimas del tiempo, es al revés, el tiempo es nuestra víctima: existe porque existimos y no al revés.

Estás equivocado, me dijo el televisor y la radio. Estás equivocado, me decían en las calles, los cines y los espectaculares. Estás equivocado, me decían en los cruceros, las revistas y periódicos, estás equivocado. Estás equivocado, me decían en internet. En todos lados me decían, estás equivocado.

Estás equivocado, me dijeron. El tiempo es real y es eso que no pasa mientras están las precampañas presidenciales. Estás equivocado. La única ilusión es que los anuncios publicitarios esten dirigidos solamente a militantes del partido. La única ilusión es la política que vivimos.

 





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