Estrellita Díaz, la supernova brillante.


Adrián Gundislav – Historias del Doblaje

En Busca del Doblaje

Una de las piezas centrales en la vieja empresa, hoy desaparecida, R. K. Tompkins y Asociados, fue una extraordinaria mujer de gran talento, gran belleza física e indiscutible calidad humana. Esta es la historia de Estrellita Díaz, actriz cubana que fue parte seminal del doblaje es español desde 1944 hasta su temprana muerte en 1959.

Estrella de la Caridad Díaz Carballo, nacida en La Habana, Cuba, el 17 de agosto de 1925, posiblemente descendiente de inmigrantes españoles, fue desde pequeña un talento brillante. Siendo apenas una adolescente, en su natal Cuba desarrolló su sensibilidad y carrera artística, siendo cantante, bailarina y actriz en la radio y el teatro cubano de los primeros años cuarenta. Poseedora de un carisma arrollador, una belleza deslumbrante de cabello rubio, ojos color miel, piel blanca, prístina, pura y suave, una sonrisa encantadora de dientes blancos y perfectos, un cuerpo delgado y bien proporcionado. No sólo sus atributos físicos le granjearon el éxito temprano, sino también su gran calidad artística. Su personalidad juguetona, femenina e ingenua estaba complementada con una gran sensualidad natural, eso sin contar su gran amabilidad y calidez. Además de ello, poseía una dulcísima y suave voz de soprano, misma que le valió el éxito en las zarzuelas y operetas cubanas. Entre las principales obras que la vieron actuar como estelar, estuvieron La Viuda Alegre, El Encanto de un Vals, Sangre de Artista, Princesa del Dólar, de igual manera formó parte de la compañía cubana La Revista Maravillosa.

Estrellita emigró muy joven a los Estados Unidos, donde vivió en lugares como Miami, Montpellier y Nueva York. Fue durante su estancia en la ciudad de Nueva York que ocurrirían dos eventos que cambiarían la vida de Estrellita, como se le conoció afectuosamente, por siempre. El primero fue el conocer al locutor bilingüe, mexico-americano de nombre Ken Smith, con quien se casaría y procrearía dos hijos, Linda y John Smith. Se separarían en buenos términos en el año de 1952, debido a las apretadas agendas laborales de ambos.  La otra vuelta de tuerca en su carrera, quizás una de las más importantes, fue su contratación para formar parte del respetado grupo de actores y actrices que trabajarían para la MGM y otras productoras, como parte del ambicioso proyecto para realizar doblaje al español de las cintas más exitosas del momento en los Estados Unidos, en el año de 1944.

 

Sobra decir que debido a su gran personalidad y calidad actoral fue de inmediato llamada para los personajes estelares del doblaje de voz, siendo la voz de destacadas actrices como Judy Garland, Elizabeth Taylor y Gloria Grahame, durante su estadía en Nueva York. Al terminar el proyecto de doblaje de la MGM en 1947, Estrellita fue inmediatamente contratada como parte del equipo de actores de los Estudios Churubusco, para realizar doblaje y reposición de diálogos en la ciudad de México. Estrellita y Ken se mudaron a la capital mexicana, donde vivirían desde entonces. Allí, también tuvo la oportunidad de debutar en el cine mexicano, donde actuó, canto y bailó. Más adelante, también haría su debut en la televisión mexicana, justo al tiempo que un talentoso director de doblaje y también artista y bailarín la llamaría para formar parte de su equipo de trabajo en la incipiente empresa de doblaje R. K. Tompkins y Asociados. Un hombre calvo, simpático de voz aguda y de corta estatura, nada más y nada menos que el señor Edmundo Santos.

Convertida en una de las asistentes personales del señor Santos debido a su gran capacidad actoral, fue una de las primeras directoras de doblaje de voz en México, donde destacó por su gran sensibilidad artística, paciencia y ecuanimidad para trabajar con los actores a su cargo.  También fue traductora, y adaptadora parta los trabajos de doblaje en R.K. Tompkins y Asociados. Fue en esta empresa donde quizás realizaría los papeles más conocidos de su carrera en el doblaje, siendo la voz de  Shirley Temple en los Cuentos de Shirley Temple, haciendo la voz actuada y cantada de la entonces actriz infantil, el Ratón Dixie en la serie animada Pixie, Dixie y el gato Jinx, donde dotó al pequeño roedor que sonorizó con su voz de un peculiar acento cubano, los gatos siameses gemelos Si y Am en La Dama y el Vagabundo, y finalmente el que fue su papel más grande en el doblaje de voz, la Princesa Aurora en La Bella Durmiente de Disney. De nuevo, repitió el trabajo actuado y cantado en este personaje, que, desgraciadamente sería el último de su carrera. A inicios de julio de 1959, abrumada por las presiones laborales, la soledad de haber concluido su relación con Ken Smith, y la responsabilidad de cuidar a sus dos pequeños hijos, sufriría un colapso, que sería en realidad un mal cardíaco. Tras pasar parte de un día en el hospital y mostrar una leve mejora, falleció el 4 de julio de 1959. Fue sepultada en el panteón Jardín de la ciudad de México, ante una gran comitiva de actores, directores y empresarios de doblaje que admiraron su belleza, personalidad y talento, entre ellos, nombres tan destacados como Narciso Busquets, Dagoberto de Cervantes, quien pronunció un sentido discurso para Estrellita, Carlos David Ortigosa, el señor Richard Tompkins, fundador y dueño  de la empresa de mismo nombre, Francisco Colmenero, Salvador Nájar, don Edmundo Santos y muchos otros personajes del medio artístico en México. Se apagó para siempre la Estrella del doblaje. Aquella mujer de bella voz, bella risa, bella personalidad y bellos sentimientos. Una belleza desde la planta de los pies hasta el alma, Un talento que debió perdurar. La muerte de la talentosa Estrellita, que brilló y se apagó como una supernova, aun sigue presente en el doblaje en México, como las Estrellas que se extinguen a miles de años luz de nuestra Tierra, aunque su presencia física no esté, su luz nos sigue bañando, a través de las décadas, los días y los años….

 






Relacionados