Historias del Doblaje


Adrián Gundislav

En Busca del Doblaje

Bienvenidos sean a esta columna. En ella, este autor discutirá, comentará y narrará las historias, investigaciones, anécdotas, crónicas o testimonios de la historia del doblaje de voz en México, concretamente la era que podría ser considerada “clásica”, esto es, entre 1943 y 1977, y cuyas historias, personajes, empresas y acontecimientos apenas han salido a la luz hasta el día de hoy, dejando una gran parte de esta historia en la oscuridad.

Hemos escogido estos dos años como puntos de referencia ya que en ellos se suscitaron grandes cambios dentro de la industria del espectáculo y los medios audiovisuales relacionados con el doblaje de voz.

Estudio de Doblaje (via Wikimedia)

El primero, en 1943, marca la realización del primer doblaje en México, específicamente, en la empresa cinematográfica Fonomex, ubicada en la capital mexicana y fundada por los ingenieros eléctricos Adolfo de la Riva, español de origen, y el mexicano Carlos Jiménez. La película, que fue traducida e interpretada sincrónicamente a nuestro idioma, se llamó Bernardette (The song of Bernardette, EUA, 1943). Este doblaje anticipa por un año a los realizados por la empresa MGM, en los que contrató a un grupo de actores latinoamericanos con previa experiencia en cine, teatro o radio, para realizar doblaje de voz en sus estudios ubicados en la ciudad de Nueva York.

Al mismo tiempo, en el año de 1943, el locutor, actor, bailarín y compositor, entre otros oficios, de origen mexicano y de nombre Edmundo Santos, recibía la invitación personal del magnate de la animación, Walt Disney, para asistir a la sede de la empresa en Burbank, California, donde sería comisionado para ser el coordinador y supervisor del trabajo de doblaje al español en la empresa. Al tiempo que se realizaron los proyectos de Disney, Fonomex y MGM, en los años cuarenta en México, los estudios cinematográficos Churubusco también estarían efectuando doblaje de voz de producciones extranjeras, solo que, en este caso, serían producciones de origen europeo, debido a una ley que prohibía lo que era percibido por el gobierno mexicano como una competencia desleal y una traición a los valores oficiales del nacionalismo revolucionario, si se doblaban películas hechas por productoras norteamericanas y se exhibían para competir con las cintas mexicanas.

Posteriormente, en 1953, con la llegada y auge de la televisión, se autorizó que el doblaje de voz fuera permitido para programas infantiles y series animadas, de modo que las empresas extranjeras tendrían un mercado que, de algún modo, no interferiría con la producción cinematográfica y televisiva nacional. Los años cincuenta vieron el surgimiento de empresas como Rivatón de América (continuación de la empresa Fonomex tras cambiar de sede y asociados) R. K. Tompkins y Asociados, que fue la encargada de doblar los trabajos de la empresa Disney hasta el año de 1965, CINSA (Cinematográfica Interamericana, S.A.) empresa que destacó por tener a la plantilla de actores más capacitada y destacada de la época hasta su desaparición a inicios de los años ochenta, CLADSA (Compañía Latinoamericana de Doblaje, S.A.) fundada por los hermanos Candiani en sociedad con el famoso locutor Ken Smith, cuyos descendientes aun están activos en el negocio del doblaje de voz, posteriormente la familia Candiani fundaría SISSA (Servicio Internacional de Sonido, conocida coloquialmente como Oruga).

Sala de Grabación (via Wikimedia)

En los años sesenta emergerían algunas pocas empresas de doblaje, que a la luz de las grandes corporaciones fundadas en los años cincuenta, serían compañías más bien de mediana calidad, un tanto modestas o exclusivas para trabajar con ciertas productoras americanas, o bien, como subsidiarias o de apoyo para las mayores. Empresas como Carlos Amador Producciones, Sonomex Doblajes, S.A., Grabaciones y Doblajes S.A. (empresa propiedad de Edmundo Santos), Audiovicentro o América 173 fueron empresas que lograron perdurar a pesar de la competencia de las empresas con una cartera de clientes y un plantel de actores mayor.

El año 1977 fue escogido debido a que ocurrieron una serie de acontecimientos que cambiarían para siempre el curso de los actores y las empresas dedicadas al doblaje de voz en México. El primero es la creación de la filial de la empresa Sonomex en la ciudad de Los Ángeles, California, donde viajaría un grupo de actores mexicanos para realizar el ambicioso proyecto de la primera empresa de doblaje al español en territorio estadounidense. No sólo se contó con el apoyo de actores mexicanos, sino también de actores de toda Latinoamérica y España para laborar en dicha empresa, logrando un éxito inusitado a pesar de sus carencias de presupuesto y personal. Segundo, en este año falleció el señor Edmundo Santos, quien hasta su fallecimiento fue el coordinador y supervisor de los proyectos de Disney en América Latina, de modo que su deceso cambiaría no solo el curso de las relaciones de Disney con la empresa que comandaba, sino también el del doblaje en general. El tercer evento, y no menos importante, fue el conflicto sindical de la Asociación Nacional de Actores en México (ANDA), en el que, demandando transparencia, honestidad y buenos manejos a la administración de la época, un grupo de actores se escindió del sindicato para formar el Sindicato de Actores Independientes (SAI), lo que resultaría en una gran cantidad de actores y actrices renunciando a la mayoría de empresas de doblaje que tenían contrato de trabajo con la ANDA, o simplemente retirándose del doblaje. Este evento dio oportunidad a una nueva generación de actores jóvenes quienes lograron un lugar dentro de una industria cerrada y competida hasta ese entonces, y así continuó desde los años ochenta en adelante, cambiando para siempre la faz del doblaje en México.

Así pues, hemos visto que tenemos una historia rica, compleja, llena de matices y de agujeros o espacios en blanco aun no descubiertos o llenados. La búsqueda continuará mientras existen personas interesadas en esta especialidad de la actuación, en esta industria que mueve millones de dólares y que ha sido capaz de influir en la sociedad latinoamericana de forma educacional, cultural, política, artística, lingüística, y socialmente. Dejando un legado que se remonta desde décadas y que a la fecha sigue perdurando en todos los rincones de los países hispanos de este continente. Bienvenidos sean de nuevo, a un fascinante viaje por la historia y personajes, del doblaje de voz.

Fuentes

 



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