La Pingo’s Orquesta: Peregrino

Ridículas Casualidades
Manuel Augusto

Desperté y no quería ser humano
No quiero ser materia que tiende a caer
Un, dos, tres y desaparecer
Volver a ser polvo de estrellas

Vértigo — La Pingo’s Orquesta

El inicio


No es que la ciudad de Aguascalientes sea pequeña, ni que las calles del centro sean muy angostas; es que en ellas se encontraron, y encontraron a su vez, el escenario perfecto para experimentar, crear y compartir su música con todo tipo de personas, las comunes, las que buscan desesperados desencuentros y las que regresan a casa por la noche en espera del encuentro que les traiga paz.

La Pingo’s Orquesta: Peregrino (via: Facebook Oficial)

Las calles de la ciudad fueron vivo testigo de los primeros pasos de esta banda que desde el 2012 hace sonar sus notas; algunas con desmedida alegría y otras con profunda nostalgia.

El inicio fueron los covers, las calles y los sombreros con monedas. Luego vinieron las tocadas en los cafés y bares. Siguieron festivales y conciertos fuera de la ciudad. Y aunque el destino no estaba claro, el camino se empezaba a dilucidar.

Después de 3 años de haberse formado y con gran aceptación del público, llegó el primer álbum con temas de completa autoría, titulado homónimamente: La Pingo’s Orquesta.

El camino


El sonido que hasta hoy imprimen en cada canción, en cada presentación, es solo el resultado de la enorme evolución que han tenido gracias a las tan diversas personalidades y escuelas de quienes han estado y están en la banda.

La formación inicial incluía a: Gerardo Castmu: guitarra, Cristian Yarib Bautista: violín, Javier Quezada “Harry”: acordeón, Marco Gregoire: contrabajo y Claudio Gardea: batería. Tiempo después de lanzar el primer álbum, Harry sale de la banda y se unen Edgar Estrada: clarinete y José Guadalupe Lara: trompeta, quienes ya habían tenido colaboraciones con la agrupación.

Intentar clasificar el sonido de La Pingo’s es cosa seria. Quizá lo más acertado sería decir que tocan música del mundo, la llamada world music, sin que esto represente una atadura. Específicamente, los géneros que acarician con vasta libertad, son la música balcánica, el jazz, tango, swing y gypsy jazz, con lejanos pero certeros guiños de rock.

Siendo la improvisación su mejor aliado, presentarse en vivo es lo que mejor les va y lo que más disfrutan. En su peregrinaje han recorrido buena parte de la república mexicana, tocando en importantes festivales y lugares como la Feria Nacional de San Marcos en varias ediciones y foros de la misma, incluyendo el Ferial, el Festival de Jazz y la Feria del Libro de Aguascalientes, el Festival Cultural de Zacatecas, el Festival Internacional de Jazz de verano en Querétaro, el Festival de Jazz de Irapuato y el Festival de la Flores en Xalapa, así como los clubes de jazz Parker & Lenox y el prestigiado Zinco Jazz Club en la ciudad de México, por mencionar algunos.

Peregrino


Con un andar ininterrumpido, el pasado 28 de julio lanzaron Peregrino, su segundo material. Producido por Todd Clouser y grabado en los estudios Testa en la ciudad de León, Guanajuato, cuenta con 12 temas, 11 de propia autoría y 1 que corre a cargo de Gabriela Bernal “Jade”, titulado Vértigo que, por cierto, cierra solemnemente el álbum.

Enero, la segunda pista del álbum resulta en un exorbitante viaje en la nostalgia. La trompeta de Lupe, quien lleva primordialmente la melodía, maneja en gran forma las tonalidades del sonido para hacer vibrar de una manera excepcional las emociones que logran explotar al momento de unirse con la guitarra de Castmu.

Una verdadera joya resulta El funeral del astrónomo. Con una muy rica y sólida base, líneas jazzísticas, giros inesperados progresistas, toques de rock y un poco de desenfreno, hacen de esta pista un verdadero viaje astral en el que no pusieron límite alguno, y lo hacen de modo excelso.

La fiesta de las chinchillas es una celebración por si sola. Tiene un ritmo vivo, alegre, explosivo, que no para ni cansa. Una pista en el que todos los integrantes de la banda hacen gala de sus dotes musicales.

Una sutil guitarra inicia la conversación con la batería. Saint Koko es un diálogo preciso y enérgico con líneas bien claras, que avanzan con suave potencia a la vez que los demás instrumentos se van sumando hasta detonar de manera portentosa y, sobre todo, briosa.

En este álbum revisitan del primer material las pistas Ojos Secos, Sebastián, Tío Gustavo y Mordiendo Clavos, para darles una nueva interpretación con la base sonora de la alineación actual, que no resulta ni mejor ni peor, simplemente diferente y, por demás, excelente.

Que comience el peregrinaje.

La otredad


Desde el inicio de la orquesta han tendido una intención y participación muy activa en el aspecto social. Formaron parte del programa de la caravana cultural denominado “El Cometa”, que tenía como fin acercar la música y la cultura a colonias populares del estado.

En el mismo tenor, cuentan con un show titulado “Un viaje por el mundo a través de la música”, que consiste en conciertos didácticos para llevar la música a la gente, visitando asilos, orfanatos, escuelas y reclusorios.

El hacer nos hace ser.

La Pingo’s Orquesta (via: Facebook Oficial)

Contacto:
https://www.facebook.com/lapingosorquestaoficial/







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