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De entre el bullicio, utopías

Zuri Grace Bretón

Sin pretensiones de hacer una lista definitiva y consciente del cliché que ello implica, me declaro víctima de la nostalgia de fin de año y de las tendencias mediáticas que me han hecho caer en la tentación de realizar un recuento al estilo de “Lo más _______ de la década”.

Y aunque el cierre de ciclos es una construcción social meramente simbólica, bien vale la pena, en un tiempo caracterizado por lo efímero y fugaz de los sucesos, refrescar nuestra memoria colectiva y reflexionar a la distancia sobre momentos que entonces parecían puntos de inflexión. (Algunos con relevancia y repercusiones a largo plazo mucho mayores que otros, tanto en lo positivo, como lo negativo)

(Foto: Pixabay)

El tiempo juzgará (como bien sabe hacerlo) y permitirá que se hagan análisis verdaderamente profundos de la vida en sociedad del mexicano en esta segunda década del siglo XXI, pero, por el momento y ante la presión del apresurado cierre de año, éste es mi recuento arbitrario y subjetivo (ordenado de manera cronológica y no jerárquicamente) de los diez sucesos (culturales, sociales y políticos) que marcaron la década en el país y que quedarán impresos en nuestra memoria para la posteridad:

Yo soy 132 (Mayo de 2012


Fue un inicio de década turbulento, Felipe Calderón le pasaba la estafeta a un Enrique Peña Nieto recién casado (y bastante más vitalizado que aquel que ahora se pasea por Europa), para dirigir un país sumergido más que nunca en la violencia y decepción por el fracaso panista. Fue precisamente durante la campaña presidencial de Peña que se vivió el movimiento estudiantil más grande que ha visto nuestro país en lo que va del siglo.

Conformado por estudiantes de nivel superior en su mayoría, tanto de escuelas privadas como públicas, el colectivo #YoSoy132 sacudió a la nación, exigiendo la democratización de los medios masivos y rechazando la imposición de EPN como candidato oficial de los grandes conglomerados de comunicación. Tristemente al paso de los meses la organización fue perdiendo potencia, pero en su momento representó para muchos un halo de esperanza en una juventud mexicana consciente e involucrada.

No era penal” (Junio de 2014


(Foto: Pixabay)

En el tema deportivo, existe un largo historial de heridas en el corazón de aquellos apasionados del futbol que mundial tras mundial le entregan sus emociones al tricolor, para finalmente terminar derrotados. Sin embargo, pocas heridas son tan profundas como aquella que se abrió el 29 de junio de 2014 en el partido de octavos de final contra la selección holandesa. Esa fecha negra y su posterior indignación nacional (de la que hasta el mexicano que se declare más apático del futbol habrá participado), será recordada por siempre. Tenemos grabada la imagen de un Arjen Robben que, fingiendo una falta, le robaría a una de las mejores generaciones de futbolistas mexicanos el sueño del quinto partido.

Los 43 de Ayotzinapa (Septiembre de 2014


Quizá el suceso político y social más relevante y desgarrador de la década y cuyo recuerdo aún nos remueve a aquellos que lo vivimos como estudiantes. Es difícil describir el nudo en la garganta que provocaba el “pase de lista” diario que se hacía simbólicamente a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, víctimas de desaparición forzada durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014.

El hecho no sólo resonó en cada hogar y rincón de nuestro país, convocando a marchas y manifestaciones multitudinarias, sino que trascendió fronteras y fue denunciado por importantes medios internacionales que exigían el involucramiento de organizaciones de Derechos Humanos para desenmascarar la indignante farsa montada por el gobierno mexicano para encubrir la desaparición de estos estudiantes.

A partir del hecho y a lo largo de los años se han escrito diversos reportajes y libros, se han producido documentales y se siguen convocando marchas anuales para exigir respuestas, pues hasta el día de hoy los padres de los normalistas siguen sufriendo el insoportable dolor de la incertidumbre, bajo la consigna “Fue el Estado”.

Casa Blanca de EPN y La Gaviota (Noviembre de 2014


A partir de la desaparición de los normalistas, el gobierno de Peña tuvo una caída en picada de la que no se recuperaría más y tan sólo pasaron unos meses para recibir el siguiente golpe. En noviembre del mismo año, la periodista Carmen Aristegui, dio a conocer una investigación especial, conocida como “La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto”. En ella, revelaba que el entonces presidente poseía una propiedad en la colonia Lomas de Chapultepec, con un valor de 7 millones de dólares.

Por supuesto, fue conocido como uno de los casos que evidenciaban más claramente la corrupción de su gestión, pues no solamente era inconsistente con sus ingresos o su declaración de impuestos, sino que lo ligaba con Higa, grupo inmobiliario que construyó la casa y previamente había obtenido licitaciones para obras públicas en su periodo como gobernador del Estado de México. A partir de este escándalo, fue que surgió el ya muy conocido video de Angélica Rivera “asumiendo” la responsabilidad de la compra del inmueble (Una muy memorable actuación de La Gaviota).

Elección de Trump (Noviembre de 2016


(Foto: Pixabay)

Si bien, este fue evidentemente un suceso fuera de nuestro país, hago mención del mismo por su amplia repercusión directa en la vida pública de México. Al tratarse de la potencia mundial que es, la política y economía de nuestro poderoso vecino del norte no sólo incumbe a sus ciudadanos, sino que influyen en todo el mundo, aunque con un toque especial en lo que refiere a México.

Los resultados de las elecciones en EUA, fueron monitoreados con ansias quizá por más mexicanos de los que están al pendiente de los propios comicios, pues la campaña de Donald Trump fue escandalosa y polémica desde su etapa de Pre Candidato y su principal estrategia fue promover sus políticas anti-inmigración, apostando por descalificaciones xenófobas hacia los mexicanos.

Ante la mirada atónita del mundo, el 8 de noviembre de 2016, Trump se convirtió en el presidente número 45 de los Estados Unidos de América y desde entonces, entre impulsivos tuitazos, intentos infructuosos de levantar el muro y grandes críticas a sus políticas insensibles (sobre todo las referentes al trato inhumano para los menores migrantes), ha intentado “que América vuelva a ser grande”, ejerciendo de paso una fuerte presión a nuestro país que vive con miedo de ser víctima de sus locuras. (Actualmente Trump atraviesa el ‘Impeachment’, juicios en su contra de los que vale la pena estar muy pendientes).

Hasta aquí la parte 1 de 2. Te esperamos en la próxima entrega de Entre el bullicio, utopías, para finalizar este recuento y dar cierre al año. ¿Qué sucesos crees que serán mencionados en la siguiente columna?, ¿Cuáles fueron los eventos que a ti te marcaron más estos 10 años?

 


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