Drogas “legales”: negocio sucio de miles de millones de dólares

Expedientes del Poder
Jorge Santa Cruz*
Periodismo sin Compromisos

En nuestras dos anteriores colaboraciones, tituladas El peligroso dogmatismo de Sánchez Cordero y Zedillo y el negocio global de las ‘drogas legales’, expusimos que legalizar el consumo de drogas sólo beneficiará a unos cuantos mercaderes.

La cadena pública de noticias alemana Deutsche Welle publicó el 22 de septiembre de este 2018 lo siguiente:

“Durante mucho tiempo, el negocio de la marihuana implicaba rincones oscuros, miradas furtivas y cogollos verdes en pequeñas bolsas de plástico. Pero los resultados de investigaciones que destacan los beneficios médicos de la droga y los productos canábicos aprobados para uso medicinal y recreativo en algunos estados de EE. UU. y Canadá generan consecuencias inesperadas: las empresas de marihuana no paran de ganar inversores.

El mercado asoma prometedor: el gasto mundial en productos de cannabis se habrá más que duplicado a $ 32 mil millones en 2020, estima BDS Analytics, una firma de servicios de datos especializada en la industria del cannabis”.

La edición digital del periódico español ABC publicó un día antes, el 21 de septiembre pasado, lo siguiente:

 

(Imagen: Pixabay)

“Todas estas apuestas cobran más sentido con las proyecciones que se esperan para el negocio del cannabis. Pese a que todavía no se permite su consumo recreativo en la mayor parte de Estados Unidos y Canadá, el año pasado, el negocio de la marihuana legal movió 9.200 millones de dólares, un volumen similar a toda la industria de los ‘snacks’. Se espera que dentro de una década, se dispare hasta los 47.300 millones de dólares, según los datos de BDS Analytics. La misma consultora asegura que esta industria empleaba el año pasado a 121.000 personas, y estima que en 2021 se disparará hasta 292.000 trabajadores”.

Estas cifras avalan, de entrada, nuestra hipótesis principal.

Decíamos, también, que vemos poco probable que la violencia en México se reduzca con la legalización de las drogas, debido a que los grupos criminales -que no se vuelvan empresarios “legales”- se resistirán a dejar de ganar cifras multimillonarias nada más así porque sí.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó este 25 de septiembre de 2018 la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (ENVIPE) 2018.

El documento estimó en 25.4 millones el número de víctimas del delito, de 18 años y más, en el país, durante 2017.

El estudio reveló que el 35.6% de los hogares del país contó con al menos un integrante como víctima del delito.

La ENVIPE calculó que se cometieron más de 80 mil secuestros el año pasado, a nivel nacional, y tasó en más de 72 mil el número de personas secuestradas.

Con base en lo anterior, ¿quién nos puede asegurar que al dejar de vender drogas en la clandestinidad, los delincuentes no se van a dedicar más al secuestro?

La ENVIPE estimó que para 2017, el costo total de la inseguridad y el delito en hogares representó un monto de 299.6 mil millones de pesos, es decir, 1.65% del Producto Interno Bruto (PIB). Esto equivale a 7 mil 147 pesos por persona afectada por la inseguridad y el delito.

El INEGI informó que “Las medidas preventivas representaron un gasto estimado para los hogares que asciende a 89.1 mil millones de pesos, mientras que las pérdidas por victimización representaron los 210.5 mil millones de pesos restantes”.

¿Nos esperan más robos de vehículos y más extorsiones?, ¿o más asaltos a bancos y comercios?

La ENVIPE 2018 indicó que en el 93.2% de los delitos no hubo denuncia, o la autoridad no inició una averiguación previa o carpeta de investigación. Estamos hablando de que 93 delitos de cada 100 quedan sin castigo. ¡Gravísimo!

Una droga legal que mata: el alcohol


El 8 de agosto de 2017, el Secretario Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes, Arturo García Cruz, reveló que en el país mueren cada día 55 personas por accidentes de tráfico relacionados con el consumo de alcohol.

Lo anterior, representa el fallecimiento de más de 20 mil personas al año a causa de los accidentes de vialidad relacionados con el consumo de alcohol. Para que usted tenga una idea, le diremos que en 2017, la guerra contra el narcotráfico dejó más de 31 mil muertos.

Estamos ante una inminente traición a la sociedad mexicana (y global). Por un lado, en nuestras Patria desincentivan el consumo de alcohol mediante el Programa del Alcoholímetro y, por el otro, empujan la legalización de las drogas. ¡Estamos ante un absurdo!

Causa escalofríos pensar en conductores que se pongan al volante luego de haber ingerido una mezcla de alcohol y otras drogas “legalizadas”.

En síntesis: las drogas no dejan de dañar la salud de las personas con todo y que sean “legales”. Lo que está detrás de su “legalización” es el burdo negocio de su venta y del tratamiento a los adictos.

(*) Periodista mexicano.
jlsc.ua@gmail.con | @JorgeSantaCruz1

 

Sobre el autor
Jorge Santa Cruz- Periodista, profesor universitario, Director Académico del Club de Periodistas de México, A.C., y consultor en Comunicación y Periodismo.

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