El peligroso dogmatismo de Sánchez Cordero

Expedientes del Poder
Jorge Santa Cruz*
Periodismo sin Compromisos

La violencia desbordó al Estado mexicano. Demos tres pruebas recientes: las ejecuciones en la Plaza Garibaldi, los tráileres de la muerte y los 28 asesinatos cometidos el jueves 20 de septiembre, en el Estado de Guanajuato, que es, por cierto, cuna de nuestra Independencia. (Vaya manera de “festejar”).

Al respecto, escribimos en el número 375 de Voces del Periodista:

“La cifra es de espanto, de no creerse: de 1997 a julio de 2018 se cometieron en el país más de 350 mil asesinatos dolosos. Este dato evidencia el fracaso de la estrategia de seguridad aplicada desde Ernesto Zedillo hasta Enrique Peña Nieto.

“La línea dura se privilegió sobre la prevención. Poco se hizo para prevenir que los cárteles de las drogas capturaran con sus venenos la voluntad y la salud de niños, jóvenes, adultos y ancianos. Se les permitió, además, infiltrarse en los más altos niveles de la política, la seguridad nacional y la economía”.

Por esta circunstancia, la UNAM rechazó la propuesta del actual jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, de contar con una policía armada, que tuviera como finalidad la de disuadir los hechos de violencia como los ocurridos el pasado 3 de septiembre.

La ilógica “lógica” de la violencia no funcionó. (Como tampoco, hay que decirlo de manera paralela, la política “antiporros” de la UNAM. ¿Por qué? Lo ignoramos).

Preocupa, por otro lado, que la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, le apueste a la despenalización de las drogas como uno de los ejes de la estrategia de pacificación.

Los grupos criminales no se van a quedar de brazos, si esto ocurre. Tratarán, sin duda, de recuperar los ingresos que pudiera arrebatarles el Estado, vía el secuestro, el cobro de piso, la extorsión, la trata de personas, etcétera.

Debería de extrañar que una ex magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no lo pueda visualizar así. En su caso, sin embargo, el dogmatismo prevalece sobre el sentido común.

Los 21 años de guerra a la delincuencia organizada han dejado en México más víctimas que 60 años de guerra civil en Colombia. Aquí, más de 350 mil, más lo que se acumule. Allá, más de 262 mil.

El próximo gobierno federal deberá concentrar sus esfuerzos en la prevención y combate a las adicciones y de manera paralela, en cortar las redes de financiamiento y lavado de dinero de los grupos criminales.

Pactar con capos, como se ha hecho hasta ahora, sólo exacerbaría más los ánimos.

Esperemos que Sánchez Cordero lo entienda y rectifique.

(*) Periodista mexicano.
jlsc.ua@gmail.con | @JorgeSantaCruz1

 

Sobre el autor
Jorge Santa Cruz- Periodista, profesor universitario, Director Académico del Club de Periodistas de México, A.C., y consultor en Comunicación y Periodismo.

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