Carlos Rotzinger, el caballero refinado del doblaje

Adrián Gundislav – Historias del Doblaje
En Busca del Doblaje

Continuando con la saga de actores mexicanos de ascendencias extranjeras que triunfaron en la industria audiovisual mexicana, estuvo también un peculiar hombre de finísimas costumbres. Por más de tres décadas, Carlos Rotzinger actuó en el cine, la televisión, la radio, el teatro y el doblaje en México. Hoy, un breviario de la vida y obra de un destacado actor de poco reconocimiento en la actualidad.

El apellido paterno de Carlos, Rotzinger, se remonta a las poblaciones en la frontera del suroeste de Alemania y el sudeste de Francia, concretamente, en la ciudad de Estrasburgo. De origen belga, Joseph Rotzinger, el padre de Carlos, fue posiblemente de origen judío. Emigró a México en algún momento de inicios del siglo XX y contrajo matrimonio con María de la Torre, una mexicana católica. De esta unión nació Carlos Rotzinger de la Torre, un 17 de agosto de 1931. Rotzinger vivió la vida normal de un joven de clase media en su época, hasta que, a finales de los años cincuenta recibe el llamado del arte dramático, empezando a actuar como extra en películas y series de tv mexicanas.

En la pantalla grande, participó en películas como El ciclón de Jalisco (1964), El día comenzó ayer (1965),  Frontera sin ley (1966), Persíguelas y alcánzalas (1967), Rosario (1971), Ni solteros, ni casados (1972) El premio Nobel del amor (1973), La recogida (1947), Acapulco 12-22 (1975), Pedro Páramo (1978) La hora del jaguar (1978), En el camino andamos (1983), El último disparo (1985), Muertes anunciadas (1988), Policía secreto (1991), La sombra de negro (1996), Las delicias del poder (1999), The Pearl (2001); esta última, la única cinta no mexicana en la que Rotzinger trabajó. Cabe destacar que, como ocurrió con decenas de actores y actrices, a partir de los años setenta hasta la década del dosmil, debido a la pérdida de subsidios gubernamentales del cine mexicano y los bajos presupuestos en las producciones, el señor Rotzinger trabajó en una gran cantidad de películas más bien de calidad poco destacable, comparadas con las grandes producciones en las que trabajó hasta mediados de los años setenta.

Dobló la voz en varias ocasiones también, para el celuloide, del popular luchador Rodolfo Guzmán Huerta “El Santo”, labor que compartió con otros colegas suyos como Narciso Busquets, Víctor Alcocer, Bruno Rey y Alberto Pedret, por mencionar algunos.

Carlos Rotzinger (Foto cortesía de Salvador Nájar, Archivo Personal)

En televisión, tendría personajes antagónicos y secundarios en series y telenovelas como Janina (1962), Duelo de pasiones (1968), La gata (1970), Siempre habrá un mañana (1974), Mundos opuestos (1976), Yo no pedí vivir (1977), Vivir enamorada (1982), hasta las populares, Mujer, casos de la vida real (1988), Muchachitas (1991), María Mercedes (1992), Tú y yo (1996),  Morir dos veces (1997), El secreto de Alejandra (1997), Vivo por Elena (1998), Nunca te olvidaré (1999) y Contra viento y marea (2005), la última telenovela del gigante Televisa en la que tendría una participación notoria.

Desde mediados de la década de los cincuenta hasta finales de los años noventa, Carlos Rotzinger trabajó en la especialidad de la actuación que se convertiría en la que más reconocimiento le otorgaría con el paso de los años: el doblaje de voz. Probablemente sus primeros diálogos en traducción sincrónica fueron en la empresa R. K. Tompkins y Asociados, para después, gracias a su gran calidad actoral y voz de terciopelo, entraría a laborar a empresas como CINSA, CLADSA, SISSA, Sonomex, entre otras. La calidad interpretativa, siempre elegante, pausada, soberbia y excelsa de la voz de Rotzinger le dio un lugar privilegiado en el doblaje de voz, donde llegó a doblar a actores tan destacados como Dean Martin en largometrajes como Bandolero (1968), La señora y sus maridos (1964), a Leonard Crawley en La dama de la madrugada (1961); Tony Ryder en Río Bravo (1959), Los dioses vencidos (1958), El castillo maldito (1953), entre otras. Y el actor que quizás logró más sinergia con la voz del capitalino, fue el británico Roger Moore en la serie El Santo (1962) y en películas como Escape de Atenas (1979), Rescate suicida (1979), 007: El hombre de la pistola de oro (1974) y los spin-off de la popular serie el Santo. La venganza del Santo (1969) y Creadores de ficción (1967). Carlos también le dio voz en varias ocasiones a actores como Henry Silva, Rock Hudson, Rod Taylor, Stewart Granger y William Holden, sólo por mencionar a los más notorios.

Roger Moore en El Santo, con el doblaje de Carlos Rotzinger (Imagen via Wikipedia)

Además de doblar a Roger Moore en las películas derivadas de la serie el Santo, lo dobló también en sus apariciones en Dos tipos audaces (1971) y El show de los Muppets (1969). Participó también haciendo voces adicionales y secundarias en programas de tv como Los Intocables, La novicia voladora, La familia Ingalls, La isla de la fantasía, Tarzán, Automan, Ultraman, etc.

En el ánime japonés y las caricaturas occidentales, trabajó haciendo a personajes como Clutch Cargo en la serie del mismo nombre de 1959, a Super Sónico en el doblaje original de Los Supersónicos (1962), quizás su personaje animado más reconocido y recordado, sea John Blackstar, en Blackstar (1981), Fóforo en Fóforo (1986) y la primera voz del Capitán Centella en el ánime del mismo nombre de 1972. Tendría también personajes secundarios en conocidas producciones como Los Picapiedra, Fuerza G, Las aventuras de Gigi, Defensores de la tierra, entre otras. Sus últimos trabajos conocidos en el doblaje de voz serían como parte del segmento El Gallo Dorado en la serie Historias de mi Niñez (1998), y la cinta bíblica El Señor de los Milagros (2000).

Debutó como director de doblaje en los años sesenta, dirigiendo cintas y series como La venganza del Santo (1969), Creadores de ficción (1967), El príncipe y la corista (1957), Barrabás (1961), Gabriela (1975) el anime Lady Oscar: La rosa de Versalles (1979) y también la ya mencionada El Santo (1962).

Carlos Rotzinger como John Blackstar (1981) (imagen via Youtube)

Un hombre de extraordinario gusto para la bebida, la comida y el vestir, fue apodado El Chato debido a su voz baja y pausada cuando estaba fuera del escenario, de las cámaras o del micrófono. Aficionado a utilizar prendas de alta calidad, combinadas con exquisito gusto, desde camisas, corbatas y gasnés, pasando por finos trajes y sacos, además de conducir automóviles Mercedes Benz, Carlos no siempre fue una persona de trato fácil. Un tanto distante y seco, guardaba su amistad solo para unos pocos. Como director de doblaje solía ser muy exigente con los actores novatos, poco paciente y tolerante, y en ocasiones de trato sumamente difícil. Rotzinger encontraba en ocasiones fastidioso el doblaje de voz, ya que sus pasiones siempre fueron el cine y la televisión, donde él mismo se consideraba un actor de primer calibre, que no tenía tiempo que perder prestando su voz a otros.

Casado con una mujer de nombre María Félix (sin relación con la diva del cine mexicano) procrearía un único hijo, que desgraciadamente moriría a una edad muy temprana. Rotzinger se alejó paulatinamente de los escenarios debido a este hecho traumático, limitando cada vez más sus participaciones hasta su muerte a los setenta y siete años, el 16 de diciembre de 2008. Un final un tanto injusto para aquella voz plácida, seductora y caballerosa.

Aquel que logró una sinergia entre su personalidad y temperamento refinados, flemáticos y sobrios, como Roger Moore, fallecía injustamente olvidado. Pero al día de hoy, y con la reciente muerte del astro cinematográfico británico, el legado de Rotzinger vuelve a estar presente gracias al poder de los nuevos medios de comunicación…

Nos veremos la próxima semana con más Historias del Doblaje.

 





Relacionados