Claudio Brook, un villano inglés en México

Adrián Gundislav – Historias del Doblaje
En Busca del Doblaje

El doblaje de la época dorada en México contó en su mayoría con grandes figuras que laboraron en otros medios audiovisuales y que recibían créditos en aquellas áreas, pero no en el doblaje de voz. Uno de ellos fue el actor Claudio Brook, quien desde sus inicios en los años cuarenta hasta su muerte en los años noventa, fue una de las voces y presencias escénicas más intimidantes y reconocibles en el cine y la televisión mexicana. Hoy, una breve biografía y una reseña sobre su paso por el doblaje de voz.

Claudio Brook (Imagen via: The Movie DB)

De origen inglés, un padre mancuniano y una madre mexicana de origen vasco, Claude Sydney Brook Marnat vio la luz un 28 de agosto de 1927 en la ciudad de México. Desde pequeño, al haber nacido en una familia de clase media con orígenes en el extranjero, obtuvo un desarrollo muy inusual.  De muy joven, quizás por la influencia de su padre, fue trabajador en la embajada británica de México. Más tarde, atraído por el deporte, fue parte del famoso club Atlante de la capital mexicana donde llegó a jugar de manera profesional, aunque se retiraría años después para incursionar en la que fue su pasión de toda la vida, el arte dramático. Fue posiblemente la empresa Rivatón de América la que lo vio debutar como histrión, primero en el doblaje de voz, y más adelante como actor en teatro, cine, televisión y radio.  Dotado de un físico y porte impresionantes, enjuto, elegante, alto, de cabello rubio oscuro y ojos claros, pasaba fácilmente por extranjero entre la población mexicana promedio, lo que, aunado a su dominio del francés y el inglés, le granjeó ser llamado para realizar papeles en películas norteamericanas y europeas. Su calidad dramática e intuición de histrión lo colocaron rápidamente entre los actores más solicitados a mediados de los años cincuenta, destacando sobre todo en papeles de antagonistas y villanos.

En el teatro, actuó en obras como Vals de aniversario, Hora Cero y El hombre de la Mancha, que lo vio también grabar un disco de la obra. En la televisión aparecería en series norteamericanas y mexicanas siendo Sheena, The Queen of the Jungle (1955) su debut en las populares series estadounidenses. Le siguieron series como Captain Grief (1958) y en México telenovelas y teleteatros como Vida Robada (1961), Gran teatro (1963), Un Grito en la Oscuridad (1965), Viviana (1978), Sandra y Paulina (1980), La pasión de Isabela (1984), Teresa (1989) y El vuelo del águila (1994), entre muchas otras. En el cine debutaría también a mediados de los años cincuenta, casi al mismo tiempo en Hollywood y en la industria mexicana, siendo el largometraje Daniel Boone: Trailblazer (1956), actuando al lado de Lon Chaney Jr. Bruce Bennett y el cantante de música country Faron Young, uno de sus primeros trabajos en la meca del cine norteamericano.  Posteriormente, obtendría papeles estelares y de apoyo en cintas europeas como Troppo per vivere… poco per morire (1967), La Blonde de Pekin (1967), Coplan sauve sa peau (1968), Frau Wirtin hat auch eine Nichte (1969), La voie lacteé (1969), The assasination of Trostky (1972). Continuaría participando en el cine hollywoodense en largometrajes como The Mansion of Madness (1973), Eagle’s Wing (1979), Romero (1989), Revenge (1990), One Man’s War (1991). En 1989 le llegaría una gran oportunidad de demostrar su talento en el celuloide, apareciendo como Montelongo en la cinta 007: Licencia para matar (1989). Por último, su trabajo en el cine mexicano no puede ser demeritado, actuando en cintas como  Vagabundo y Millonario (1959), El ángel exterminador (1959), Santo en el museo de Cera (1963), la trilogía de Neutrón, el enmascarado negro (1960-1963) al lado de Wolf Rubinskis, El castillo de la pureza (1973), una de sus más aclamadas actuaciones en la pantalla de oro. El Santo oficio (1974), Frida: Naturaleza viva (1983), Cronos (1993) entre muchas otras. Fue precisamente el cortometraje Utopia 7 (1995) su último trabajo en vida.

Claudio Brook en Neutrón, el enmascarado negro (Imagen via: Butaca Ancha)

Claudio fue también un reconocido locutor comercial, en que su distintiva voz grave y metálica sirvió para anunciar sobre todo marcas y modelos de automóviles como Chrysler y Dodge para el mercado latinoamericano, así como de las estaciones radiales Radio Horizonte y Radio Manquehue de Chile. En el radio, formó parte tanto de las producciones comerciales de la XEW como de los trabajos artísticos y experimentales de RadioUNAM, participando en un gran número de radionovelas, radioteatros y dramatizaciones.

Claudio Brook en Simón del Desierto (Imagen via: Wikipedia)

En el doblaje, poco después de haber ingresado a la empresa Rivatón de América, obtuvo papeles estelares y secundarios doblando a Broderick Crawford en Patrulla de Caminos (1955) y El rey de los diamantes (1961), la primera serie que se caracterizaba por las frases en tono de advertencia de Dan Matthews, doblado por Brook, para los conductores que violasen las leyes de tránsito en las autopistas estadounidenses. Más tarde, vendría su debut en el resto de empresas de doblaje de traducción en México, entre las que estuvieron R. K. Tompkins y Asociados, CINSA, SISSA, entre otras. Otros personajes por los que se recuerda al anglo-mexicano estuvieron James Anderson en Papá lo sabe todo (1954), Dick Van Dyke en El show de Dick Van Dyke (1961), además de participaciones como personajes secundarios en series como Las Aventuras de Rin Tin Tin, Los Invasores, El Gran Chaparral, Don Gato y su Pandilla, Los Intocables, La familia Ingalls, etc. Y en doblajes cinematográficos como Herr Sesemann en Heidi (1937); ¡Que verde era mi valle! (1941), dando voz a Walter Pidgeon; El jardín del mal (1954) doblando a Gary Cooper; No somos ángeles (1955), donde prestó su voz a Humphrey Bogart; Espejimso (1965), hablando por Gregory Peck. Fue también narrador en cintas como Charada (1963), Morituri (1965) y La fierecilla domada (1967). Dirigió el doblaje de series como Starsky y Hutch (1975), El show de Dick Van Dyke (1961) y el documental The Beatles in India (1968).

En su vida personal estuvo casado tres veces. La primera con Mercedes Pascual, quien le dio una hija, Claudia. Más tarde contrajo nupcias con la también actriz de doblaje Eugenia Avendaño, con quien procreó a Simone Brook, también en la actualidad dedicada al doblaje de voz. Y finalmente se casó con Alicia Bonet, la que fue su viuda y la madre de sus hijos Arturo y Gabriel. La salud del señor Brook se deterioró rápidamente en los años noventa, haciendo que finalmente sucumbiera al cáncer de estómago a los sesenta y ocho años de edad, dejando inconclusa su participación en la telenovela mexicana Retrato de Familia, que se estrenó cinco días después de su muerte, que fue el día 10 de octubre de 1995, en la capital mexicana.

Una presencia extraordinaria en el cine mexicano, que logró trascender fronteras no sólo gracias a su aspecto físico sino a su calidad extraordinaria y a su carisma natural para interpretar personajes imponentes e intimidantes, se apagó humildemente aquel día a mediados de los años noventa.  Pero nos quedan sus magistrales interpretaciones, como la que hizo en El Castillo de La Pureza, al interpretar de forma escalofriante al personaje inspirado en el criminal Rafael Pérez Hernandez, al comparar a su familia con las ratas a las que disfrutaba de hacer experimentos macabros…

Nos vemos la próxima semana con más Historias del Doblaje.

 





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