Blanca Sánchez, unos ojos verdes embriagantes

Adrián Gundislav – Historias del Doblaje
En Busca del Doblaje

En el período que este autor, en su muy personal apreciación, considera fue la época dorada del doblaje de voz en México, hubo actores de gran prestigio, fama y alto perfil que nutrieron las filas de la actuación sincrónica. Entre ellos estuvo una joven prodigio de la actuación que, desde su más tierna infancia, hasta su fallecimiento, cautivó con su belleza, clase, elegancia y feminidad a las audiencias que la vieron trabajar en teatro, cine, televisión, radio y, por supuesto, doblaje. Hoy, una historia poco conocida sobre la célebre Blanca Sánchez: su labor en el doblaje de voz.

Nacida el 2 de marzo de 1946 en una familia inclinada a las bellas artes, su padre fue el compositor Luis Sergio Sánchez Silva y su madre la veterana actriz Ofelia de la Fuente. Fue bautizada con el nombre de Blanca Aurora Sánchez de la Fuente. Su hermano Jorge Sánchez fue también actor. Siendo muy pequeña, a sus nueve años, es llevada por su madre a la XEW, donde la señora Ofelia ya era una respetada actriz en las radionovelas y radioteatros que se emitían a toda América Latina. Allí, hace un papel infantil en la radionovela Conflicto. La belleza, carisma natural y relaciones familiares de la pequeña le abrieron las puertas de inmediato al mundo de la actuación, debutando poco después en la incipiente televisión mexicana, en el teleteatro Noches de Angustia (1957), al lado de nada más y nada menos que luminarias de la talla de Silvia Derbez e Ignacio López Tarso.

En 1960, hizo su primera telenovela, La Casa del Odio compartiendo créditos con Carmen Montejo y Rafael Banquells. Debutó en el cine al lado de Antonio Aguilar en Yo, el mujeriego (1963). En ese mismo año, montó su primera obra teatral, titulada Muchacha de Campo (1963). Para aquellos años sesenta, la joven Blanca era ya una adolescente de gran belleza, de tez blanca, tersa y de brillo de porcelana; figura delgada y bien proporcionada, labios rosas delicados y femeninos. Cabello castaño claro, unos ojos verdes increíbles que seducían a la mayoría de los hombres que los miraban. A ello se unía una gentil voz dulce de soprano con perfecta clase, dicción y modulación. Su aspecto físico, aunado a su cada vez más desarrollado talento artístico pronto la convirtieron en una de las actrices jóvenes con mayor demanda de la época.

Blanca Sánchez en ‘La Mentira’

En la televisión, que fue uno de los medios donde más se le reconoce y más trabajó, actuó en teledramas y teleteatros como Los Miserables (1973), Los Bandidos de Río Frío (1976), La tormenta (1967), La Constitución (1970) donde trabajó con María Félix, quien, conocida por su personalidad seca y difícil, desarrolló una inusual simpatía por la ojiverde, convirtiéndose en una sabia consejera para la joven defeña. Otras producciones en las que Blanca tuvo papeles estelares y secundarios fueron Eclipse (1984), Senda de Gloria (1987), Quinceañera (1987) y J. J. Juez (1979), la más importante de las producciones televisivas donde Blanca actuó en el papel protagónico.

En teatro, trabajó al lado de figuras como Dolores del Río y Jacqueline Andere en La Vidente (1963); con José Gálvez y Magda Guzmán en Una noche con Casanova (1964). En 1969 gana el Premio Herlado a la Mejor actriz por Los Asesinos Ciegos (1969) y de nuevo en 1976 por El pájaro azul (1976). En aquel mismo año, la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro le otorga el premio a Mejor Actriz por la obra Aquelarre, donde trabajó con Susana Alexander y su madre, Ofelia de la Fuente. Trabajó también en la obra El ensueño, al lado de José Alonso. En 1981 de nuevo gana el premio a la Mejor Actriz, esta vez de comedia, en la obra El año próximo a la misma Hora. En 1985 es premiada a la mejor tiple por Dos tandas por un Boleto, en 1998 por Tres mujeres altas, al lado de Cramen Montejo. En 2007 participa en una de sus últimas obras exitosas, de nuevo con Susana Alexander, titulada Cómo envejecer con gracia. En el celuloide, su primer estelar fue en la cinta Los Novios de mis hijas (1964), compartiendo créditos con Julio Alemán, Amparo Rivelles y Julissa. Siguieron después papeles destacados en cintas como Tiempo de Morir (1965), Matar es fácil (1966), Los perversos (1967), Prohibido (1968), Mamá Dolores (1971) y la saga de Chucho el Roto (1968-1971). Otras cintas importantes fueron Un lugar en el sol (1989), Las delicias del matrimonio (1994), Piedras verdes (2001), Enemigos íntimos (2008). Su última película, lanzada de manera póstuma, fue No eres tú, soy yo (2010), comedia donde actuó al lado de

Alejandra Barros y Eugenio Derbez.

Blanca Sánchez como la voz de Elly May Clampett en “Los Beverly Ricos” (Imagen via: News Max)

Su debut en la traducción sincrónica, como el de muchos actores de la época, fue en la empresa R. K. Tompkins y Asociados, concretamente en la serie Las aventuras de Rin Tin Tin (1954). En el doblaje, dobló a Audrey Hepburn en cuatro ocasiones, en las cintas La Princesa que quería vivir (1953), Sabrina (1954), La flor que no murió (1959) y Lo que no se perdona (1960). Prestó su voz también a Stella Stevens en El profesor Chiflado (1963) a Diane Baker en Las audaces (1959), y a la célebre bomba sexual Marilyn Monroe en Nunca fui santa (1956). En las series televisivas, su papel más famoso fue de la rubia Ellie May Clampett en Los Beverly Ricos (1962). También hizo personajes secundarios y voces adicionales en series como Dan Shay, El Santo, La dimensión desconocida, Intriga en Hawaii, El hombre nuclear, entre otras.  Uno de sus últimos doblajes fue para la serie animada rusa Historias de mi niñez (1998) donde interpretó a la Princesa Cisne en el segmento El Príncipe, el Cisne y el Zar Saltán.  Además de Tompkins y Asociados, trabajó en compañías como SISSA, Sonomex, ESM y CLADSA. Estuvo en activo aproximadamente desde finales de los años cincuenta hasta inicios de los años ochenta, donde los grandes cambios en el doblaje de voz hicieron que se convirtiera en una actividad cada vez menos remunerada.

En su vida personal, estuvo casada en tres ocasiones: la primera con el cineasta rumano-argentino Roberto Schlosser, quien le dio una hija de nombre Valerie, después con Garret Woodside, hermano de la popular locutora Maxine Woodside, y finalmente con el empresario José Antonio Massad, de quien enviudó en 2005. Fue también una sindicalista destacada, siendo Secretaria del Tesoro en 2005 y Jefa del Departamento de Honor y Justicia en 2007 en la Asociación Nacional de Actores.  Amaba la cultura, la gastronomía y la lengua italiana; y su perfume favorito fue la fragancia Paloma Piccasso. Una actriz de gran belleza física e interior. Una dama inolvidable. Una mujer culta, inteligente, talentosa y humilde. Sus días llegaron a un fin de la manera más sorpresiva y triste. A finales de 2009, fue internada en un nosocomio en la capital mexicana, víctima de una dolencia renal que le impidió seguir con sus actividades diarias. Duraría algunas semanas internada hasta que, desgraciadamente fallecería el 7 de enero de 2010 como consecuencia de aquel mal. Los ojos verdes, llenos de vivacidad, pero también de cierta melancolía, aquellos ojos que cautivaron y siguen cautivando a muchas personas, cada vez que los contemplamos en una película, una serie televisiva o una fotografía, se había cerrado para siempre, así como una importante página en la historia de los medios audiovisuales mexicanos. Pero su grácil silueta, su carisma interminable y su hermosura, seguirán en nuestras mentes y corazones, para todos aquellos que vimos esa belleza casi irreal…

La próxima semana continuamos la búsqueda de los tesoros perdidos, en más Historias del Doblaje.

 


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