#VotoMillennial: los votantes primerizos

Zuri Grace Bretón

Nacieron a finales del siglo pasado e inicios del nuevo milenio, son 15 millones de jóvenes que participarán en elecciones presidenciales por primera vez y podrían definir el rumbo del país.


Los conocemos por estar siempre ensimismados en sus celulares y compartir sus vidas a través de las redes sociales 24/7, sin embargo, hay mucho más detrás de la generación que acudirá por primera vez a las urnas el próximo 1 de julio.

Jorge Narro, académico del Departamento de Formación Humana del ITESO, señaló en declaraciones publicadas por diferentes medios, que la mayor parte de estos jóvenes dice tener intenciones de votar, aunque la mayoría no sabe por quién hacerlo y resalta que el impacto de esta decisión en las próximas elecciones puede ser determinante por el volumen que representan.

Es éste el sector indeciso, pues según encuestas publicadas por Nación321.com, el 70% de los mexicanos de esta generación aún no determina a qué candidato le dará su voto, por lo que académicos del ITESO aconsejan ser más selectivos en la información política que consumen, pues si bien, no están expuestos a los medios tradicionales, pasan en promedio nueve horas diarias navegando en internet, incluyendo redes sociales.

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Precisamente, ese es el distintivo de esta generación con relación a las anteriores: su forma de percibir la realidad y de interactuar con su entorno. El IMJUVE afirma que las nuevas tecnologías han profundizado las transformaciones en los modos de organización y de pertenencia de las juventudes.

Estos cambios se han dinamizado y acelerado por la velocidad de la innovación, lo que provoca una normalización de las constantes actualizaciones en la vida cotidiana de los llamados ‘millennials’, generación a la que estos votantes primerizos pertenecen. Son la generación de la inmediatez, aunque también de la volatilidad de la información. Cada día hay una nueva red social o aplicación que marca las tendencias de la agenda pública a través de ‘hashtags’ y ‘trending topics’.

Se trata de una juventud cuya memoria colectiva se compone de los eventos más recientes de la historia del país. Como cualquier mexicano, saben que a nivel político el PRI ha sido el partido dominante y que gobernó ininterrumpidamente por más de 70 años, sin embargo, esa no ha sido su realidad tangible.

Es la generación que heredó la crisis de los mayores pero que no son conscientes de sus consecuencias, como es el caso del fraude del Fobaproa, que la mayoría no sabe qué es. Puntualmente, se trata de la generación que nació con el primer gobierno panista, el de Vicente Fox, quien fue recibido con enorme ilusión por la alternancia que esto implicaba y que, no obstante, fue despedido con una decepción de igual tamaño, misma que ha continuado creciendo con cada nueva administración.

En el ámbito político y social, su niñez y adolescencia transcurrió entre los sexenios fallidos de Felipe Calderón y sus 100 mil víctimas de la guerra contra el narcotráfico, hasta el regreso del PRI con Peña Nieto y su criticado paquete de reformas. Sin dejar de lado los cuestionamientos por fraude electoral en 2006 con su correspondiente plantón; o más recientemente, los escándalos de corrupción al estilo de la Casa Blanca y Javier Duarte, entre muchos otros que resultaron cada vez más frecuentes durante la última administración.

Y es que, precisamente ese constante, fácil y rápido acceso a la información que comparte esta generación les permite tener una mayor visibilidad de la situación del país. Al ser internet un medio más autónomo que los tradicionales, existe menor control y filtros de lo que se comparte, por lo que son conscientes de un México que arrastra años de desigualdad, inseguridad y violencia, que si bien, antes ya existía, ahora es cada vez más crudo y visible.

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Uno de los sucesos que más ha permeado en la consciencia colectiva de los mexicanos en los últimos años y que estos millennials vivieron en carne propia, fue la desaparición en 2014 de los 43 estudiantes normalista de Ayotzinapa, cuyo caso hasta el día de hoy no se ha esclarecido y está más presente ahora a raíz de lo sucedido con los tres estudiantes de cine asesinados y disueltos en ácido en Jalisco hace menos de dos meses.

El creciente aumento de feminicidios que ha azotado al país en los últimos años ha sido también de impacto en el aspecto social. Pues las cifras de este crimen ascienden a más de 7400 mujeres asesinadas o desaparecidas en México entre el 2012 y el 2017, según un reportaje especial de El País.

Los anteriores son sólo algunos ejemplos de los muchos problemas sociales que aquejan a los mexicanos, sin dejar de lado la inseguridad sistémica que se sufre en prácticamente todos los estados. Desde esta perspectiva es evidente que la juventud buscará la propuesta que le ofrezca una vía eficiente para combatir esta situación.

En lo referente al marco económico, los millennials, son el resultado de la apertura de comercio que trajo consigo el TLCAN hace poco más de 20 años y la constante promoción del estado a la inversión privada, que contrario a lo que en su momento prometió el gobierno federal, no fortaleció la economía de los mexicanos, sino lo contrario. En la última década se han registrado aumentos al índice de precios de consumo (IPC) sin precedentes. Según el diario El País, en 2017 se dio una tasa de inflación de 6.31%, la más alta de los últimos ocho años.

Se suman a esta alza del costo de vida en el país, las pésimas condiciones salariales a las que se tienen que ajustar los jóvenes. El Informe del Observatorio de Salarios 2018, advierte que los trabajadores de entre 15 y 29 años son la población asalariada más vulnerable. El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide), asegura que el 60% está por debajo de la línea de pobreza que marca el Coneval y solamente el 5.2% gana más de cinco veces el salario mínimo.

El Equide alerta también que el 66% de estos jóvenes no cuentan con un seguro social. Todo lo anterior se agudizó a raíz de la reforma a la Ley Federal del Trabajo de 2012, que permite a las empresas mayor flexibilidad en las condiciones de contratación y abarata el despido. A este panorama de los bajos salarios y altos costos se le suma un factor más; la actual crisis de pensiones que vislumbra un futuro donde es poco probable un retiro digno.

Este rango de edad de los jóvenes trabajadores de 15 a 29 años, deja al descubierto otro grave problema del que son sujetos y donde se une lo social con lo económico: El muy prematuro ingreso de los ciudadanos al mercado laboral, pues la falta de oportunidades para continuar estudiando, ya sea porque a las familias no les alcanza o porque no hay cupo en las instituciones educativas, orilla a estos aún adolescentes a la deserción escolar.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) admite que el sistema educativo en México fue incapaz de mantener en la escuela a 80% de los niños que iniciaron la primaria en 1999 y que hoy tienen 24 años de edad. Lo que deja pocas opciones para aquellos que no pueden seguir en las aulas, o se obtiene con dificultades un empleo bajo las paupérrimas condiciones laborales actuales y que adicionalmente tendrá baja remuneración por la poca preparación que tienen, o bien se forma parte de los 3.9 millones de jóvenes en el país que no trabajan ni estudian, conocidos como ‘Ninis’, un grupo estigmatizado en nuestra sociedad y cuyo número coloca a México como uno de los más altos en este rubro dentro de los países que conforman la OCDE.

Esa es la realidad de esta generación y a pesar de lo anterior y de lo evidente que es el peso del voto joven en las próximas elecciones, ninguno de los candidatos que se encuentran en la disputa por la presidencia de la república, ha optado por implementar en su estrategia de campaña algún mensaje dirigido específicamente a este sector.

Podría considerarse como una excepción a la coordinadora nacional de campaña de AMLO, Tatiana Clouthier, quien tiene gran popularidad en redes sociales e interactúa de manera bastante orgánica con este público, sin embargo, no se ha emitido ningún spot o mención que apele a esta generación de manera formal y directa, ya sea en entrevistas o debates, por parte de ninguno los candidatos.

No obstante, según la encuesta ‘Voto Millennial’ de Nación321.com, el candidato favorito de los jóvenes es precisamente López Obrador con el 38% de las preferencias. Es innegable la ventaja que tiene el tabasqueño, ya sea porque sus propuestas coincidan con el sentir de esta población o bien, porque representa un mayor referente para los millennials al ser el personaje de entre los presidenciables con mayor presencia en la vida pública del país durante los últimos doce años, con una marcada postura de oposición al régimen actual.

Esta simpatía de los votantes jóvenes con el abanderado de Morena se ha visto ya reflejada en el pasado de manera importante, si bien, el movimiento ’YoSoy132’, no nació directamente por apoyo a este político, sí fue en una clara oposición a su contraparte en 2012, Enrique Peña Nieto. El caso más actual que deja clara esta postura es la viralización en Twitter hace unas semanas del hashtag #JóvenesconAMLO, en respuesta de inconformidad ante el criticado sondeo publicado por Reforma donde le daban la preferencia de este sector al candidato de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya.

Si bien esta juventud tiene poca o nula experiencia en el ejercicio electoral, sí han demostrado un interés genuino por participar activamente en la vida política del país, muestra de ello es la apertura del foro universitario ‘Actúa 2018’ por parte del Tecnológico de Monterrey, que invitó a los candidatos al dialogo en sus instalaciones en el mes de abril.

Quedan todavía unos días de fuerte campaña electoral, el electorado joven está aún indeciso, pero dispuesto a actuar. Si algo demostró esta generación durante la pasada tragedia del 19 de septiembre de 2017, es la enorme unidad e ímpetu que tienen cuando se trata de levantar al país de entre las ruinas.

 





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