Antonio Raxel, el ingenioso elegante

Adrián Gundislav – Historias del Doblaje
En Busca del Doblaje

Como ya hemos mencionado en columnas anteriores, el doblaje de voz recibió durante sus albores a toda clase de personajes y figuras que jamás imaginaron que, al dejar este mundo, la actuación sincrónica sería la especialidad dramática que les daría mayor fama y reconocimiento. Uno de ellos fue Antonio Raxel, un actor veterano del teatro, cine televisión y radio conocido por su voz imponente y porte elegante. Hoy, su historia para esta columna.

Nacido en la ciudad Chiapaneca de San Cristóbal de las Casas, un 13 de abril de 1922, Antonio Salazar Raxel era diferente de la mayoría de la población de su estado natal. Alto, de cabello castaño claro, ojos verdes y tez blanca, su porte elegante y su voz grave y aterciopelada lo hizo un candidato perfecto para ser un actor destacado. Originalmente, emigró a la ciudad de México a finales de la década de los años cuarenta, atraído por la naciente economía próspera de la capital mexicana. Allí, se inicia como asistente en un estudio fotográfico al que asistieron muchas estrellas de la entonces llamada época del cine de oro mexicano. El convivir con actores, directores y productores del medio del celuloide despertó una gran curiosidad en el joven Antonio por el arte dramático. Es así, que poco después inicia sus estudios en el Instituto Nacional de Bellas Artes, donde recibiría la tutela del prestigioso Seki Sano, alumno directo y experto en el método del gran Konstantin Stanislavski.  Una vez laborando como histrión, demostró su talento tanto para la comedia como para el drama, siendo la comedia algo que no parecía sacar todo de él debido a su voz y aspecto físico. Sin embargo, su talento actoral le permitió resolver sin problema cualquier desafío dramático que tuviese enfrente.

El teatro profesional sería el medio actoral en el que el joven chiapaneco de ojos verdes haría su primera incursión, trabajando con las compañías tan respetadas de María Teresa Montoya, Enrique Rambal y Anita Blanch.  Entró a la pantalla grande en el año de 1952, donde participa en cintas como La Familia Barrett, Las engañadas, Sexteto y La Idiota, El Santo y Blue Demon contra el Hombre Lobo y Drácula, Santo contra el Rey del Crimen, etc. Trabajó al lado de actores como Luis de Alba, Cantinflas, José Baviera, Rosita Arenas, Carlos Riquelme, Wolf Rubinskis, Libertad Lamarque, Carmen Montejo, Luis Aguilar, Silvia Pinal, entre muchos otros. Es también en los años cincuenta cuando ingresa a la televisión mexicana, participando en setenta y cuatro telenovelas. Entre ellas, destacaron Teresa (1959) Rubí (1968), La gata (1970), Una plegaria en el camino (1969), El amor tiene cara de mujer (1971) y muchas otras. En 1974 recibió la medalla Virginia Fábregas por su trayectoria en el cine y tv nacional. La radio capitalina lo recibió también, llegando a trabajar en cincuenta radionovelas. Del mismo modo incursionaría en algunas fotonovelas. Y de nuevo, fue el doblaje de voz la especialidad dramática donde Raxel encontraría un ingreso seguro frente a la incertidumbre de otros medios actorales. Allí, de inmediato se colocó entre los actores más solicitados debido a su voz grave y caballerosa. Entre sus personajes más destacados en el doblaje estuvieron Carl Kolchak en Kolchak: Lo increíble (1974), El tío Bill Davis en Mis adorables sobrinos (1966), Larry Tate en Hechizada (1964), Largo en los Locos Addams (1964), Jim Sinclair en Un cowboy en África (1967), entre otros. Destacan, entre las series animadas a las que Raxel prestó su voz, Defensores de la Tierra (1986), Yankee Dooddle (1962), además de ser el narrador en clásicos de ánime como Voltron (1984) y Mazinger Z (1972), en esta última realizaría uno de sus papeles más conocidos en el doblaje, siendo la voz del villano hermafrodita, el Barón Ashler a dúo con la actriz peruana Bertha Shute.  Laboró en empresas como SISSA, CINSA, CLADSA y Sonomex. Raxel, asimismo, formó parte del primer grupo de actores que emigraron a Los Ángeles, California en 1977 para realizar doblaje de voz al español. En la ciudad norteamericana no sólo dio voz al villano de Mazinger Z, sino también participó en la trilogía original de Star Wars como Owen Lars, como narrador en Alien: El octavo pasajero (1979) y la primera parte de La historia sin fin (1984).

Quienes recuerdan a Antonio por la amistad que tuvieron con él, lo recuerdan como un hombre bohemio, divertido, simpático, caballeroso, bondadoso, leal y alegre. Afecto a las bromas y a contar historias fantasiosas, entre las anécdotas inverosímiles que narraba frente las risas de sus compañeros, eran sus peripecias como piloto militar en la segunda guerra mundial, así como su nacionalidad, de la que decía en ocasiones ser americano y en otro alemán.  Del mismo modo, su creatividad, ingenio y comicidad natural, escogieron como blanco a sus compañeros de doblaje, a quienes les dio apodos sumamente certeros y en ocasiones divertidamente crueles con base a sus nombres y apellidos, ligándolos a sus defectos o características físicas o psicológicas.

Foto: Tested

Los problemas personales del señor Raxel, hicieron que a su regreso a México después de trabajar en Los Ángeles, California, sus participaciones en el doblaje de voz fueran cada vez más escasas. Aunque el cine continuó siendo una prioridad en la carrera del ojiverde, las cintas en las que participó durante las últimas décadas de su vida, fueron más bien menores y de baja calidad comparadas con las grandes producciones en las que había trabajado muchos años antes. Finalmente, el 25 de noviembre de 1999, Tony o Rasha, como lo llamaban sus amigos, dejó para siempre este mundo, víctima de una enfermedad pulmonar. Sus restos fueron sepultados en el panteón Mausoleos del Ángel, al sur de la ciudad de México. Los ojos verdes se cerraron para siempre y las crueles pero hilarantes bromas a costa de sus compañeros actores, no se escucharían más. Pero su recuerdo, gracias a la era de la información, surgida en nuestro país cuando el ocaso de la vida de Antonio se aproximaba, ha vuelto, para todos aquellos que quieran disfrutar del talento y del ingenio de aquel hombre de voz de terciopelo…

Nos veremos la próxima semana con más Historias del Doblaje

 


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